A 45 años de su muerte, la figura del General Omar Torrijos Herrera trasciende como la de un estadista heterodoxo que logró recuperar la soberanía del Canal de Panamá e impulsó un proyecto continental de solidaridad frente al colonialismo.
A 45 años de la desaparición física del General Omar Torrijos Herrera, figura clave en la historia de Panamá y de América Latina, su legado trasciende las fronteras nacionales: fue el militar que se convirtió en estadista, el dictador que gobernó con sensibilidad social y pragmatismo, y el líder que supo negociar de «tú a tú» con Estados Unidos para recuperar la soberanía del Canal de Panamá. Torrijos no solo transformó la política interna de su país, sino que también tejió una visión continental que bautizó como la «Patria Internacional», un proyecto de solidaridad latinoamericana frente al colonialismo.
Hijo de maestros rurales en Veraguas, su destino parecía ser la docencia. Sin embargo, la influencia de su hermano Moisés lo llevó a la academia militar en El Salvador, donde inició un camino que lo transformaría en figura central de la geopolítica. Desde muy joven, Torrijos entendió que el poder militar debía estar al servicio de la dignidad nacional y de las causas populares. Esa convicción lo acompañó hasta el final de sus días.
Su encuentro con Juan Domingo Perón en 1955, cuando fue asignado como custodio del expresidente argentino durante su exilio en Panamá, marcó profundamente su visión política. Torrijos reconoció en Perón a un «militar diferente, con carisma y humanista», y esa experiencia lo inspiró a concebir la política como un ejercicio de cercanía con el pueblo y de integración continental. Dos décadas después, ya convertido en jefe de Estado, regresó a Buenos Aires en 1974 para reencontrarse con Perón y consolidar una alianza histórica entre Panamá y Argentina. Fue allí donde se firmó la Declaración Conjunta Perón-Torrijos, que vinculó la causa del Canal de Panamá con el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas, bajo la idea de que ambas eran luchas latinoamericanas contra el colonialismo.

Inspirador de la «Patria Internacional»
La «Patria Internacional» fue mucho más que un concepto: fue una estrategia diplomática que Torrijos llevó al terreno práctico mediante lo que él llamaba «patrullaje». No se trataba de operaciones militares, sino de recorridos políticos y diplomáticos por el mundo para sumar aliados a la causa panameña. Viajó a América Latina, Europa, Asia y al bloque de Países No Alineados, denunciando la situación colonial del Canal y buscando apoyo internacional. Al mismo tiempo, trasladó a la esfera global la filosofía de su «patrullaje doméstico»: visitas constantes a comunidades campesinas e indígenas en Panamá, que le permitían escuchar de primera mano las necesidades del pueblo. Con esa misma lógica, se reunía cara a cara con líderes de ideologías diversas —desde Fidel Castro hasta presidentes estadounidenses— para convencerlos con un trato directo y pragmático.
Su capacidad de mediación geopolítica se puso a prueba en 1979, cuando el presidente estadounidense Jimmy Carter le solicitó apoyo para dar asilo temporal en Panamá al depuesto Sha de Irán, Mohammad Reza Pahlavi. Torrijos aceptó la petición y ofreció refugio discreto en el istmo al último monarca persa, derrocado por su pueblo en medio de escándalos de opulencia y desprecio por las necesidades básicas. Este episodio demostró que Panamá, bajo el liderazgo de Torrijos, podía jugar un papel estratégico en la política internacional, incluso en conflictos ajenos a la región.

Otro hito de su visión internacionalista fue traer al istmo al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para que el discurso de la lucha por la recuperación del Canal no cayera en oídos sordos. Con ello, Panamá se convirtió en epicentro de un debate global sobre soberanía y colonialismo, fortaleciendo lazos de hermandad con líderes de izquierda y derecha en América Latina y más allá. Torrijos supo que la causa panameña debía ser escuchada en los foros más altos y que la solidaridad continental era indispensable para lograr la victoria.
Una muerte que permanece rodeada de interrogantes
El legado de Torrijos también se refleja en la institucionalidad panameña. Bajo su liderazgo se redactó la Constitución de 1972, que integró sectores populares históricamente marginados. Testimonios como los de Arístides Royo y Elías Castillo destacan su capacidad de concertación y su visión de convertir la soberanía panameña en una causa continental. La creación de la Asamblea de Representantes de Corregimientos, conocida como «los 505», fue otro paso hacia la democratización y participación popular bajo el torrijismo.
El 31 de julio de 1981, la vida de Torrijos se apagó trágicamente en un enigmático accidente aéreo en el cerro Marta, provincia de Coclé. Ante la conmoción general, el presidente Arístides Royo solicitó una investigación oficial que contó con el respaldo de peritos e investigadores externos al gobierno panameño. Sin embargo, los resultados oficiales mantuvieron la teoría del fallo técnico y las inclemencias del tiempo, una versión que nunca ofreció la verdad que su familia buscaba. Su hermano, Moisés Torrijos, sostuvo de manera categórica la hipótesis de un atentado, alimentado por las sospechas de un plan orquestado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos.
Tras la tragedia, la cúpula militar inició una reestructuración interna: figuras como Rubén Darío Paredes y Manuel Antonio Noriega tomaron las riendas del país e iniciaron cambios progresivos que comenzaron a desmantelar el sistema torrijista. Fue Noriega, hombre clave de la inteligencia y antiguo colaborador de Washington, quien terminaría consolidando el control absoluto de las Fuerzas de Defensa y del país en 1983, alejando a Panamá del rumbo trazado por el General Torrijos.
A diferencia de otros dictadores militares de la época, Torrijos se distinguió por su sensibilidad social y su pragmatismo político. Fue, como muchos lo recuerdan, «un dictador con cariño». Impulsó reformas jurídicas y estructurales para preparar a Panamá en la administración plena de su soberanía, y supo tejer alianzas con gobiernos de izquierda y derecha, colocando a su país en el mapa de la dignidad continental. Su figura, a 45 años de su muerte, sigue siendo un referente de cómo el liderazgo político puede trascender las fronteras nacionales y convertirse en símbolo de integración latinoamericana.
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Gerardo Basilio Camargo Castillo (Panamá, 1981) es escritor, emprendedor de la comunicación social digital, reportero gráfico, dirigente político y amante de la cultura. Formado de manera autodidacta en la comunicación social digital, dirige desde 2009 el medio nativo digital DNews507.
Es autor de dos libros de entrevistas publicados en 2023 —«Hablemos de Omar» (13 de febrero de 2023) y «Hablemos de la Invasión» (19 de diciembre de 2023)— y de la novela corta «Joaquín, el maestro rural» (15 de agosto de 2023).
Ha publicado diversos artículos de opinión política en medios como «La Estrella de Panamá». En 2010 fundó la revista digital «Entérate Panamá» (Entérate507) y es fundador y exmiembro de la directiva de la Asociación de Medios y Comunicadores Digitales de Panamá.
Se desempeña como facilitador en materia de percepción de la comunicación digital, gracias a su experiencia como administrador de revistas digitales y como emprendedor en el desarrollo de rutas turísticas para comunicadores.
Militante de diversos grupos juveniles, participó en la elaboración de los borradores de las políticas públicas de voluntariado juvenil. En esa faceta como activista, representó a Panamá en distintos congresos internacionales.
Abandonó los estudios formales a los 16 años y decidió autoeducarse a partir del trabajo que pudiera realizar en las calles de Panamá. Esto lo llevó a colaborar en tres campañas presidenciales; fue en 2009 cuando nació su pasión por la fotografía y su colaboración con medios nativos digitales.
En 2010 puso en línea su revista digital, que se mantuvo activa hasta julio de 2021, cuando cerró a causa de las dificultades económicas derivadas de la pandemia de COVID-19 y del robo de la base de datos de su servidor.
En 2022 tomó la decisión de escribir un libro sobre el general Omar Torrijos Herrera y realizó una serie de entrevistas que hicieron realidad el proyecto el 13 de febrero de 2023.
Su lema es no rendirse nunca y aprender siempre de los errores: para él, los obstáculos forman parte de sus lecciones más importantes. Es un fiel creyente en las revoluciones culturales y en la educación como motor del desarrollo social y personal de todos los ciudadanos.
