Iliana Noeli Lick, una joven migrante argentina de 30 años, fue arrestada el pasado 11 de julio por agentes del ICE en el Aeropuerto de Filadelfia cuando se disponía a abordar un vuelo para presenciar el partido entre Argentina y Suiza, en el marco de la Copa del Mundo. Actualmente, se encuentra detenida en Nuevo México y enfrenta un proceso de expulsión. Actualmente, afronta un proceso de expulsión bajo custodia en Nuevo México, mientras sus familiares y allegados organizan una colecta para financiar su defensa legal.
Iliana Noeli Lick lleva casi un mes detenida. El pasado 11 de julio fue interceptada por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en el Aeropuerto Internacional de Filadelfia. El procedimiento ocurrió cuando la joven estaba a punto abordar un vuelo hacia Kansas City para presenciar un partido de la selección argentina frente al combinado suizo.
Las autoridades federales justificaron la medida por la expiración de su visado de turismo, a pesar de que la Lick mantenía una solicitud de regularización en trámite. La detención derivó en su posterior traslado a Nuevo México y motivó una colecta de su entorno para financiar la defensa legal.
El arresto se produjo cerca de las siete de la mañana en la terminal de Filadelfia, momentos después de que su pareja, Steven Melchiorre, la despidiera para tomar el vuelo. Minutos más tarde, Lick se comunicó telefónicamente para informarle sobre su aprehensión e ingreso a las instalaciones de custodia local.
Tras permanecer unos días en el Centro Federal de Detención de Filadelfia, la joven inició un itinerario de traslados institucionales que abarcó dependencias federales como la cárcel del condado de Cambria (Pensilvania) y otros centros de detención en Luisiana y Texas. Actualmente, la joven permanece bajo custodia en el Centro de Procesamiento del Condado de Otero, una dependencia del ICE ubicada en Nuevo Mexico.
La situación migratoria de la joven detenida
Lick residía en el barrio de Point Breeze desde 2024 junto a su pareja Steven Melchiorre y se desempeñaba como niñera al cuidado de tres niños pertenecientes a dos familias locales. Los empleadores de la joven, como Carolyn Bavington, expresaron el impacto emocional de la detención: «Sentimos tristeza, rabia y miedo; estamos haciendo un gran esfuerzo en ver cómo ayudarla».
De acuerdo con el testimonio de su pareja, la joven ingresó con visado de turismo, no registra antecedentes penales y cumplió con cada requerimiento administrativo exigido. Sin embargo, las autoridades del Departamento de Seguridad Nacional confirmaron que Lick ingresó al territorio estadounidense el 17 de marzo de 2023 y precisaron que su permanencia superó el plazo autorizado por la visa, aclarando que un trámite de regularización pendiente no concede por sí mismo estatus legal.
Ante la posibilidad de su expulsión, allegados y familiares lanzaron una campaña de recaudación de fondos a través de la plataforma GoFundMe. La iniciativa busca reunir 24.000 dólares para afrontar los gastos de su patrocinio jurídico, así como el pago de fianza y los gastos operativos derivados del proceso. Hasta la fecha, la recaudación para su ayuda supera los 18.000 dólares.
El endurecimiento de los operativos del ICE, en el centro de los cuestionamientos
El caso de Iliana Lick tiene lugar en un contexto marcado por el incremento de los operativos del ICE contra las personas migrantes. Tal y como diversos medios del mundo reflejaron por estas horas, los arrestos de la administración Trump superaron el récord de los 46.000 casos durante julio, impulsados por la intensificación de operativos aeroportuarios y los desplegados por las autoridades federales en las calles, muchos de los cuales han terminado directamente en el asesinato de personas migrantes. Todo ello, sumado a las muertes de personas migrantes en los centros de detención, ha generado una gran preocupación entre los organismos de derechos humanos e incluso generó quejas desde las Naciones Unidas.
Una de las tácticas más agresivas adoptadas durante este periodo ha sido la expansión de los operativos en terminales aéreas. Según informó The New York Times, las fuerzas de seguridad han arrestado entre 20 y 40 personas por día en al menos 15 aeropuertos del país, marcando un incremento sustancial frente al promedio de 10 detenciones diarias reportado en mayo de 2025.
Esta modalidad de persecución se ejecuta mediante la intervención de agentes vestidos de civil situados estratégicamente cerca de mostradores y puertas de embarque. Las detenciones afectan a personas cuyos visados han expirado, incluyendo a cónyuges de ciudadanos estadounidenses. El Aeropuerto de Filadelfia integra una nómina de al menos 15 aeropuertos estadounidenses donde las autoridades federales intensificaron los operativos estos operativos anti-migrantes.
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