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En su último libro, la investigadora argentina Gisele Kleidermacher recoge las voces y vivencias de las migraciones contemporáneas. En esta entrevista conversamos sobre las nuevas dinámicas migratorias y sobre lo que atraviesan quienes migran en la actualidad: la identidad, los patrones comunes y diferenciados de sus vivencias, la necesidad de reinventarse y el desafío de reencontrarse en un lugar nuevo. Una obra que entrelaza los relatos de vida con el presente de la movilidad humana en Argentina para desarmar las narrativas de odio y comprender la riqueza de la diversidad cultural.


¿Qué significa volver a empezar en un nuevo país cuando la ilusión inicial se cruza con las barreras del idioma, la burocracia o el duelo por quienes quedaron lejos? En Migrantes. Crónicas de los recién llegados, un libro de 2026 editado por Futurock, la investigadora Gisele Kleidermacher propone un recorrido caleidoscópico por las historias de vida de comunidades tan diversas como la senegalesa, china, venezolana, siria y rusa en la Ciudad de Buenos Aires. En diálogo con Refugio Latinoamericano, la autora desentraña los hilos que unen a estas trayectorias y advierte sobre el peligro de las narrativas que convierten a las personas migrantes en el chivo expiatorio de las crisis socioeconómicas.

Del desencanto a la reinvención

Detrás de cada trayectoria migratoria existe un universo singular, pero también patrones profundos e invisibles que conectan a quienes deciden cruzar una frontera. En su libro Migrantes. Crónicas de los recién llegados, la socióloga e investigadora del CONICET Gisele Kleidermacher aborda la movilidad humana a través de un caleidoscopio de comunidades, desde los flujos históricos de la comunidad senegalesa o china hasta la reciente llegada de población venezolana, siria o rusa, combinando el contexto histórico de estas migraciones con la intimidad de la crónica periodística.

La riqueza del texto radica justamente en mostrar esa diversidad. Las personas de Senegal buscan abrirse paso entre costumbres e idiomas distantes, la población rusa huye del contexto de guerra buscando libertades, y la comunidad china lidia con las crisis económicas cíclicas de la Argentina. Mientras algunos migran para mejorar su calidad de vida, otros buscan asilo escapando de manera forzada de sus propios países.

La autora reflexiona sobre la distancia que, con frecuencia, se abre entre el proyecto inicial y la compleja realidad de la llegada. «Hay patrones comunes en todos los procesos migratorios que tienen que ver con una salida nunca fácil, un duelo migratorio y una llegada que no siempre cumple con las expectativas», explica. En su libro, define esta vivencia como el tránsito «de la ilusión al desencanto».

Gisele Kleidermacher, autora de «Migrantes. Crónicas de los recién llegados» | Foto: gentileza

Ante las barreras idiomáticas, la dificultad de convalidar títulos universitarios —que obliga a muchos profesionales a reconvertirse en oficios completamente alejados de su formación original— o las distancias culturales, las personas se ven empujadas a una reconversión de identidad y de trayectoria laboral. Así, la migración se revela como un terremoto identitario: «Lo que hacen estos procesos, sobre todo cuando hay un cambio cultural muy grande, es volver a preguntarte quién sos y qué es lo que te define», señala.

Relatos que conmueven y narrativas que estigmatizan

La estructura del libro propone un contrapunto entre las historias de vida y los apartados informativos que ayudan a situar la trayectoria histórica de cada colectivo en la Argentina, acercándonos las cifras y estadísticas de la migración en Argentina. Estos ordenadores contextuales permiten entender que los flujos migratorios son procesos históricos con dinámicas y matices propios.

En ese sentido, la obra encuentra su fuerza en la escucha atenta de testimonios atravesados por la distancia con los afectos, la incertidumbre económica y la imposibilidad de regresar. «Por más que hace 25 años que hago entrevistas, me siguen conmoviendo las historias dolorosas de extrema vulnerabilidad, las maternidades complejas o la separación de muchos años sin ver a la familia», comparte la investigadora.

La urgencia de estos relatos crece frente al escenario político y social de la actualidad. La autora advierte sobre el peligro de las narrativas que criminalizan o instrumentalizan a las personas migrante en contextos de ajustes económicos: «En los momentos de mayor ajuste económico y achicamiento del Estado, enseguida se busca al chivo expiatorio a quien atribuir los efectos nocivos de la desocupación o la falta de servicios. Se construye una narrativa errónea, pero que la historia vuelve a repetir», analiza.

Asimismo, destaca que las medidas restrictivas o burocráticas no frenan la movilidad, sino que alimentan el temor e incrementan la desprotección: «Por más que un país tenga una normativa restrictiva, eso no hace que no haya migraciones; los migrantes migran igual, pero se encuentran con mayores vulnerabilidades», enfatiza. Esto se evidencia cuando el miedo al control o a la exigencia de documentos disuade a las personas de acercarse a un centro de salud o a una escuela, afectando directamente su vida cotidiana.

Romper el mito de la acogida

Migrantes. Crónicas de los recién llegados, propone mirar de forma reflexiva la idea tradicional de que la Argentina ha sido históricamente una sociedad abierta que integró a los recién llegados, sin fricciones. Para la autora, la inclusión en el ámbito escolar, la atención sanitaria o los espacios de trabajo descansa muchas veces en la voluntad individual de profesionales de la salud y la educación antes que en políticas públicas multiculturales consolidadas. «Tenemos una idea un poco romantizada de cómo se construyó nuestra identidad nacional. La apertura a la migración muchas veces se hizo de forma condicionada, solicitando que el migrante se asimile a nuestras costumbres y modos», reflexiona.

La obra nos invita a reflexionar sobre la necesidad de construir una verdadera hospitalidad, sobre cómo conectar con las trayectorias de vida tan diversas de los migrantes en nuestro país. En última instancia, el nuevo libro de Gisele Kleidermacher nos acerca a la riqueza de historias tan distintas entre sí, ofreciendo una lectura necesaria para desactivar discursos estigmatizantes, mirar el aspecto humano más allá de las cifras y comprender mejor el significado de lo que implica la experiencia crucial de volver a empezar en un lugar nuevo.


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Imagen de la periodista Ema Balaguer en la web de Refugio Latinoamericano.
Equipo periodístico |  + notas

Licenciada en Relaciones Internacionales por la Universidad de San Andrés. Nacida en Francia, ha residido en Argentina y Chile. Cuenta con experiencia en gestión de personas refugiadas en el marco de su labor con ACNUR. Actualmente se desempeña como profesora de investigación en diversas instituciones educativas de la Ciudad de Buenos Aires.


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