Juana Manuela Gorriti (1818-1892) fue una escritora, periodista, editora y educadora que vivió entre Argentina, Bolivia y Perú tras el exilio de su familia durante el rosismo. Dirigió periódicos como «La Alborada del Plata», promovió una literatura americanista y defendió la educación de las mujeres. Su obra, atravesada por la itinerancia y el desarraigo, sigue siendo una referencia para pensar la migración, la recuperación de memorias silenciadas por los relatos oficiales, la interculturalidad y el derecho de las mujeres a ocupar un lugar propio en la vida intelectual y política de su tiempo.
El 15 de junio se conmemora el nacimiento de Juana Manuela Gorriti, una de las intelectuales más destacadas de América Latina en el siglo XIX. Exiliada junto a su familia durante la infancia, construyó una trayectoria que atravesó Argentina, Bolivia y Perú, donde desarrolló una relevante labor como escritora, periodista, editora y educadora. Una vida en movimiento, una obra construida en los intersticios de las relaciones de poder y de la vida doméstica. Gorriti formuló tempranamente una serie de interrogantes que hoy ocupan un lugar central en los estudios sobre movilidad humana: la condición de extranjería, las formas móviles de la pertenencia y cómo la memoria permite mantener lazos con diferentes lugares y culturas.
Una infancia marcada por el exilio político
Juana Manuela Gorriti nació en 1818 en el sur de la actual provincia de Salta, en el seno de una familia vinculada tanto a la actividad política y militar como al mundo de las letras. Era hija de María Josefa Zuviría, perteneciente a una familia tradicional del norte argentino, y del general José Ignacio Gorriti, militar, legislador y gobernador de la provincia de Salta, quien participó de las guerras independentistas y se alineó con los sectores unitarios durante las guerras civiles argentinas. En 1831, tras la caída del gobierno unitario, debió exiliarse junto a su familia en Tarija, Bolivia, donde completó su formación intelectual. Aquella experiencia de desplazamiento forzado, de guerras y conflictos políticos marcaría de manera decisiva su vida y su obra.
La escritura como respuesta al poder
Durante su exilio en Bolivia, y pese a la oposición de su padre, Gorriti se casó con Manuel Isidoro Belzú, caudillo popular que llegaría a ser presidente de Bolivia entre 1848 y 1855. La unión la ubicó en el centro de una vida política intensa marcada por revoluciones, disputas de poder y conflictos militares. De ese matrimonio nacieron sus hijas Edelmira y Mercedes Belzú. La relación estuvo atravesada por fuertes tensiones personales: episodios de celos, acusaciones mutuas de infidelidad y diferencias de carácter terminaron en la separación de la pareja. Pese a la ruptura, la figura de su marido ocupó un lugar relevante en su vida y su obra. Cuando el expresidente fue asesinado en La Paz en 1865 durante un enfrentamiento político con el gobierno de Mariano Melgarejo, Gorriti intervino públicamente a través de artículos y escritos memorialísticos. Desde la literatura y la prensa defendió la memoria de Belzú, denunció la violencia política que rodeó su muerte y cuestionó las versiones oficiales de los hechos. Esta experiencia revela a una mujer de fuerte temperamento político, alejada de la imagen de escritora romántica confinada al ámbito doméstico. Desde la palabra defendió causas y disputó activamente las interpretaciones sobre el poder, la violencia y la historia de América Latina.
Periodismo y sociabilidad
El periodismo fue una de las principales herramientas de intervención pública de Juana Manuela Gorriti. En Lima dirigió, junto con Carolina Freyre de Jaimes, la revista El Álbum, orientada al público femenino, y posteriormente impulsó La Alborada. Ya instalada en Buenos Aires fundó La Alborada del Plata entre 1877 y 1878, una de las publicaciones dirigidas por mujeres más importantes de su tiempo. A través de estos proyectos promovió la educación femenina, la difusión de la literatura y la circulación de ideas entre distintos países de América Latina. Sus periódicos funcionaron también como espacios de visibilidad para nuevas escritoras y contribuyeron a la construcción de ámbitos intelectuales femeninos en una época en que las mujeres tenían escaso acceso a la esfera pública. Entre 1876 y 1877 organizó en Lima las Veladas Literarias, reuniones de carácter público abiertas a escritoras y escritores de varios países, donde se discutían la educación de las mujeres, la literatura del continente y el lugar que debían ocupar en la sociedad moderna. Impulsó así redes intelectuales que atravesaron fronteras nacionales y sostuvo una idea de América Latina construida desde el intercambio de literaturas y memorias compartidas.

Una obra literaria entre la memoria y el exilio
La producción literaria de Gorriti fue tan extensa como diversa. Comenzó a publicar en 1845 con La Quena su novela inicial, y desarrolló una obra que incluyó novelas, relatos, memorias, crónicas de viaje, biografías y textos autobiográficos. Entre sus títulos más importantes se encuentran Panoramas de la vida (1876), que incluye el relato «Peregrinaciones de un alma triste», El mundo de los recuerdos (1886), La tierra natal (1889), Cocina ecléctica (1890), Veladas Literarias de Lima (1892) y Lo íntimo (libro póstumo editado en 1898). Sus textos abordaron temas como el exilio, la memoria, la guerra, la nación y la experiencia de las mujeres. En sus páginas, las mujeres, los pueblos indígenas y los sectores marginados frecuentemente desplazados de las narrativas dominantes encontraron un lugar de representación y memoria. Si bien suele ser asociada al romanticismo, la crítica contemporánea destaca la originalidad de su escritura y su capacidad para cuestionar los relatos oficiales desde perspectivas femeninas y latinoamericanas.
Gorriti murió en Buenos Aires el 6 de noviembre de 1892, a los setenta y cuatro años, en medio de una producción que no se había detenido. Vista desde el presente, aparece como una de las primeras escritoras profesionales de América Latina: una autora capaz de intervenir simultáneamente en la literatura, el periodismo, la educación y la organización de espacios culturales. Hay vidas que no caben en un solo mapa. La de Juana Gorriti es una de ellas. Así, su obra constituye un archivo fundamental para comprender los desplazamientos, las memorias compartidas y la construcción de una comunidad latinoamericana capaz de reconocerse en su diversidad.
* Según la Enciclopedia Digital de Salta, Juana Manuela Gorriti nació el 15 de junio de 1818, aunque la fecha precisa sigue siendo un debate entre especialistas.
Imagen de portada: retrato de Juana Manuela Gorriti, por Fernando García del Molino, circa 1855 (Fondo Nacional de las Artes, Argentina).
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Profesora de Lengua y Literatura, magíster en Literatura Argentina y doctoranda en Literatura y Estudios Críticos por la Universidad Nacional de Rosario y Fonoaudióloga (USAL). Su práctica articula docencia, investigación y escritura crítico-académica. Participa en congresos nacionales e internacionales y publica reseñas y artículos. Su intervención académica se centra en la literatura argentina y latinoamericana contemporáneas, con eje en migraciones, desplazamientos y configuraciones de género.
