Tenorio Jr., un pianista brasileño, integrante de la banda de Vinícius de Moraes y Toquinho, fue secuestrado y asesinado por militares argentinos en marzo de 1976, convirtiéndose en una de las primeras víctimas del terrorismo de Estado perpetrado por los gobiernos cívico-militares durante la sanguinaria dictadura argentina.
“Voy a salir a comprar cigarrillos y un remedio para el dolor de cabeza. Vuelvo enseguida.” Este fue el último mensaje dejado por el pianista brasileño Tenorio Jr. en su cuarto en el Hotel Normandie, en la calle Rodríguez Peña de la Ciudad de Buenos Aires, antes de desaparecer. Eran las 3 de la madrugada del día 18 de marzo de 1976, Tenorio acababa de terminar un inolvidable recital al lado de Vinícius de Moraes y Toquinho, dos íconos de la música popular brasileña, en el teatro Gran Rex. Sin embargo, Argentina vivía el auge de una grave crisis política que, menos de una semana después de la desaparición del músico, culminaría con el derrocamiento de la presidenta María Estela Martínez de Perón a partir de un golpe cívico-militar-eclesiástico, hundiendo el país en el período más nefasto de su historia.
En medio del clima de incertidumbre y terror que se respiraba por las esquinas de la capital, mientras caminaba por la Avenida Corrientes, Tenorio Jr. fue detenido por cuatro hombres vestidos de civil y fue introducido forzadamente en un Ford Falcon sin patentes —un auto que se convertiría en símbolo de terror a lo largo de los años siguientes—. El Falcon siguió para la comisaría de la calle Lavalle y pocas horas después, el pianista Jr. fue trasladado a la las instalaciones de la Escuela Superior de Mecánica de la Armada, la ESMA. El 25 de marzo, luego de varios días de tortura, el capitán de la Armada, Alfredo Astiz, puso fin a la vida del pianista con un tiro en su cabeza. Tenorio Jr. tenía 35 años, era casado y tenía cinco hijos.
Francisco Tenório Cerqueira Júnior, más conocido como Tenorio Jr., o solamente Tenorinho para los amigos y familiares, fue un pianista brasileño, considerado uno de los mejores instrumentistas de la Bossa Nova. A la mañana del 18 de marzo, todavía sin el conocimiento público del desaparecimiento del pianista, el diario El Cronista Comercial publicaba la siguiente nota sobre el show de la noche anterior: “El espectáculo presentó una revelación que sorprendió a muchos espectadores: el excelente trabajo de Tenorio Jr. El pianista, además de acompañar con eficacia, interpretó una brillante composición que, paradójicamente, se convirtió en la más auténtica expresión de la música contemporánea brasileña.”
Eric Nepumuceno, periodista y escritor brasileño, que en aquélla época vivía en Buenos Aires como un exiliado político de la dictadura militar de Brasil, cuenta que, cuando supo que Tenorio había desaparecido, Vinícius de Moraes salió a buscarlo por por toda la ciudad. En los días que se siguieron, el poeta brasileño —que también había sido diplomático— estuvo varias veces en la embajada de Brasil, pero nunca logró obtener información alguna. Muchos años después, a partir de la revelación de documentos, se descubrió que algunos de los funcionarios de la embajada sabían donde estaba Tenorio. Incluso, ya sabían que lo habían asesinado.
Mientras tanto, en Brasil, algunos importantes músicos y compositores enviaron un documento al Ministerio de Relaciones Exteriores rogando al gobierno que solicitara informaciones sobre Tenorio al gobierno argentino. Nunca hubo respuesta. Hay que recordar que Brasil también vivía años de terror bajo una dictadura militar desde 1964. Y junto con otros países sudamericanos con regímenes dictatoriales, formaba parte de la Operación Cóndor, un esquema represivo coordinado a escala regional por las dictaduras militares de América Latina para eliminar opositores políticos mediante prácticas del Terrorismo de Estado. El mismo fue instrumentado con el respaldo de los Estados Unidos.
En su libro sobre la desaparición de Tenorio Jr., su amigo y guitarrista Frederico Mendonça de Oliveira lanza la hipótesis de que el gobierno brasileño no solamente sabía donde estaba el pianista, sino que además había enviado un representante para acompañar las sesiones de tortura: “Comenzaban los preparativos para liberarlo cuando el Servicio Nacional de Informaciones (SNI) [del gobierno de Brasil] manifestó interés por el detenido. El 21 de marzo, Tenorinho fue visitado por un alto funcionario de la embajada brasileña y obligado a delatar a artistas comunistas mientras lo torturaban con la técnica del submarino: colgado cabeza abajo. Con los tobillos atados y las manos esposadas a la espalda, era sumergido en un barril de agua entre pregunta y pregunta. Como permaneció en silencio, decidieron matarlo.”
La confirmación de la desaparición y muerte Tenorio Jr., además de todo el relato de su sufrimiento en manos de los militares argentinos, llegó al conocimiento público en 1986 a través de un dossier vendido a los diarios brasileños por Claudio Vallejos, un ex-suboficial de la ESMA e integrante del Servicio de Información Naval. Vallejos, además, fue un testigo ocular de la muerte del músico: “Astiz lo asesinó en el sótano de la parte antigua de la ESMA, pero desconozco dónde lo enterraron.”
Los archivos secretos vendidos por Vallejos revelaban que Tenorio había sido secuestrado debido a su estereotipo típico de un intelectual de izquierda —pelo largo y desordenado, barba espesa y vestido de forma descuidada— . Creían los militares que él tenía contacto con “grupos terroristas”. Otra importante revelación fue que el 25 de marzo de 1976, el mismo día del asesinato de Tenorio Jr., la Armada envió un comunicado a la embajada brasileña en Buenos Aires informando sobre la muerte del pianista: “Lamentamos informar el fallecimiento del ciudadano brasileño Francisco Tenório Júnior, pasaporte n.º 197803, de 35 años, músico de profesión, residente en la ciudad de Río de Janeiro. Se encontraba detenido a disposición del PEN, lo cual fue oportunamente informado a esta embajada. El cadáver está a disposición de la embajada en la morgue judicial de la ciudad de Buenos Aires, donde fue remitido para la correspondiente autopsia.”
Su cuerpo nunca fue encontrado.
Reparación y homenaje
En 2006, pasados 30 años de la muerte de Tenorio Jr., el gobierno brasileño, durante la presidencia de Lula da Silva, reconoció la culpa del Estado por no haber hecho mayor esfuerzo para encontrar y repatriar el cuerpo del músico. Además, se asignó a su familia una indemnización por daños morales y materiales.
Actualmente, en la entrada del Hotel Normandie, hay una placa en homenaje a Tenorio Jr. hecha por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires en 2011: “Aquí se hospedó en su última visita a Buenos Aires este brillante músico brasileño de Toquinho y Vinicius luego víctima de la dictadura militar.”
Otros brasileños desaparecidos en la dictadura argentina
Tenorio Jr. es considerado una de las primeras entre las más de 30 mil víctimas de la dictadura cívico-militar-eclesiástica argentina. También hace parte de la lista de los cinco otros ciudadanos brasileños desaparecidos: Maria Regina Marcondes Pinto de Espinosa (1976), Sidney Fix Marques dos Santos (1976), Walter Kenneth Nelson Fleury (1976), Roberto Rascardo Rodrigues (1977) y Luiz Renato do Lago Faria (1980).
Tenorio Jr., presente!
MS
Es Licenciado en psicología por la Universidade Estadual Paulista (UNESP/Brasil), con un magíster en Derechos Humanos y Sociedad, Migrante brasileño, reside en la Argentina desde 2018. Actualmente cursa la carrera de periodismo en la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV).