Narela Micaela Márquez Barreto, migrante argentina de 27 años, fue hallada muerta en Los Ángeles tras varios días de búsqueda. Vivía en la ciudad desde 2024 y había sido vista por última vez entre el 21 y el 23 de enero, lo que activó una intensa difusión del caso por parte de su familia y allegados.
La joven argentina Narela Micaela Márquez Barreto, de 27 años, que permanecía desaparecida desde hacía varios días en Los Ángeles, fue hallada muerta este jueves, según confirmaron fuentes vinculadas a la investigación. El hallazgo puso fin a una intensa búsqueda impulsada por su familia, amistades y por la comunidad migrante argentina en Estados Unidos.
Narela era oriunda de Banfield, en el conurbano bonaerense, y vivía en Los Ángeles desde 2024. De acuerdo con testimonios de su entorno citados por medios argentinos, había viajado inicialmente para asistir al casamiento de una amiga y luego decidió quedarse a trabajar y construir una vida en la ciudad californiana. Durante los días previos a su desaparición, familiares y allegados habían perdido todo contacto con ella, lo que motivó la denuncia y la difusión pública de su búsqueda.

La joven fue vista por última vez entre el 21 y el 23 de enero, cuando salió de su departamento. Ante la falta de novedades, su familia activó una búsqueda contrarreloj, con pedidos de colaboración difundidos en redes sociales y el acompañamiento de la Embajada Argentina en Estados Unidos, que había sido notificada del caso.
Investigación en curso
Según las primeras informaciones, no se detectaron signos evidentes de violencia ni de robo en el departamento de Narela, que fue encontrado en las mismas condiciones en que ella lo había dejado. Este dato, lejos de aportar certezas, profundizó las dudas de los investigadores.
Familiares confirmaron que la joven había cambiado de empleo recientemente, lo que dificultó la reconstrucción precisa de sus movimientos el día de su desaparición. Un vecino del edificio declaró haberla visto subir a un vehículo de transporte por aplicación, uno de los últimos datos concretos sobre su paradero.
Ante versiones que circularon en redes, la familia contactó al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), que confirmó que Narela no había sido detenida ni deportada, descartando cualquier vínculo del caso con autoridades migratorias. Las fuerzas locales analizaron cámaras de seguridad del edificio y de las inmediaciones, mientras la investigación continúa abierta y no se descarta ninguna hipótesis, incluida la posibilidad de un crimen.
No obstante, hasta el momento, no se informaron oficialmente las causas de la muerte ni las circunstancias en las que fue encontrado el cuerpo. Las autoridades estadounidenses no brindaron detalles sobre la investigación en curso ni confirmaron si se trata de un hecho criminal. En este contexto, la familia de Narela reclama esclarecimiento y acceso a información oficial.
En los días previos, allegados a la joven habían aclarado públicamente que su situación migratoria se encontraba en regla, descartando versiones que la vinculaban con una posible detención por parte de autoridades migratorias. Esa precisión fue central para evitar la circulación de información falsa en un contexto de creciente estigmatización hacia las personas y comunidades migrantes.
La muerte de Narela Barreto vuelve a poner en primer plano la vulnerabilidad de quienes migran (especialmente la de las mujeres) y la fragilidad de las redes de contención lejos del país de origen. Mientras se aguardan precisiones oficiales, su caso genera conmoción tanto en Argentina como en la comunidad migrante de los Estados Unidos.
Esta es una noticia en desarrollo. Refugio Latinoamericano continuará actualizando la información a medida que se conozcan datos confirmados por fuentes oficiales.
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