Mayra Stepa cruzó tres continentes buscando su lugar. A la distancia, lideró el branding y las redes de Nuhra: un proyecto de peluches para niñas y niños afectados por el sismo en Venezuela. Pero también le tocó enfrentar sus propios temblores: la migración, la precariedad laboral y un tumor. Hoy, aferrada a su hija Salma y a su compañero Asa, Mayra terminó…